lunes, 24 de octubre de 2011

RECONOCIMIENTO SIMBÓLICO AL MAESTRAPASIONAL


Tal y como les propuse hoy en clase, aprovechemos este espacio para compartir ideas de cómo podríamos realizar un pequeño acto simbólico de reconocimiento a los/as maestros/as pasionales con los que celebraremos el acto del 23/11 dentro de la semana de la Facultad de Educación. Vamos a poner en juego nuestra creatividad y pensemos: ¿cómo hacer para que se visualice públicamente la relevancia de ser un/a maestro/a pasional? ¿De qué manera celebrar la importante labor que realiza un/a maestro/a pasional? Busquemos símbolos, gestos, o lo que se nos ocurra (aunque sea loco) para hacer explícito nuestra valoración, y por qué no, nuestro compromiso con ese perfil docente que estamos intentando conocer para posteriormente asumir. Ustedes dirán. A ser originales.

domingo, 23 de octubre de 2011

DIFERENCIA ENTRE CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA


Estimados/as Aprendices de Maestros/as: No, no me había olvidado. Lo que ocurrió es que lo urgente desplazó a lo importante, y esto hizo que me entretuviese en algo distinto a nuestro viaje de descubrimiento compartido que supone el proceso de aprendizaje que, en parte, estamos comunicando a través de este medio virtual. Pues bien, recordarán que el otro día, en la clase donde explicamos el Enfoque Cognitivista, diferenciamos entre Información y Conocimiento; y que con motivo de esta comparación introducimos un tercer concepto situado en un nivel superior de desarrollo de los dos anteriores. Nos referimos a la SABIDURÍA. Aquí les brindo una nueva oportunidad para profundizar en esta aventura en la que nos hemos embarcado. Compartan con todos/as nosotros/as que es la sabiduría. Para que no digan, les ofrezco tres pistas. La primera, sabiduría tiene que ver con "saborear". La segunda, les adjunto un texto que mucho no, muchísimo, tiene que ver con este concepto:

VIAJE A LA DIVINIDAD

Si has sentido que algo en ti quiere despertar. Si este mundo no es como percibes en tu interior. Si algo te impulsa a cambiar, ten presente que aquello que reconozcas en tu fuero más interno, te empujará a vivir acorde con aquello que sientas como verdad. Eso conlleva una responsabilidad, aunque bello es el camino. Estas letras tan sólo son una herramienta más, pero para llegar a la experiencia de la verdad que te hace libre, no ha de haber apego a ninguna idea. Toda creencia mental o espiritual, colabora con determinado momento del proceso, pero ha de ser trascendida y eliminar la identificación con ella. Toda verdad que se necesite exponer, toda verdad con la que hay apego, toda verdad que se intente imponer, pertenece a la mente o al ser. Cuando se fluye con la experiencia de la verdad, esta experiencia es liberadora en tal magnitud, que no se pertenece ni hay identificación con nada, y la fluidez con esa “Nada” es “Todo”. Lo más profundo para compartir no son las palabras sino el silencio, hasta que llegue tu propia experiencia, es lo más profundo que se puede transmitir. Simple pero profundamente VIVE. Hay tanto por experimentar…

¡¡VIVE!! ¡¡AMA!! ¡¡SONRIE!! ¡¡PROYECTA PAZ!! ¡¡SE FELIZ!!

¡¡¡VIVE!!!
Y tercero, quién mejor para decirles lo que es la sabiduría que un sabio. Vayan a los garajes del rectorado y pregunten por Miguel Ángel. Es el responsable del parque móvil de la universidad, es un sabio y es el autor del texto anterior. Díganle que van de parte mía y pregúntenle a el, a ver que les dice.
Con todo ello pongan en común en este espacio qué han sacado en conclusión sobre este concepto. Ánimo, a investigar, a descubrir y a aprender. Saludos de su profe de Psicología de la Educación.

lunes, 10 de octubre de 2011

¿CÓMO BORRAR LA J DEL AULA?


¿Por qué algunos/as alumnos/as escriben aula con J? ¿Cómo llegan a representar el lugar donde aprenden como una jaula o una cárcel? ¿Qué les habrá ocurrido para que terminen vivenciando un espacio que debiera ser positivo y satisfactorio, como un sitio aversivo? Pues bien, como responder, por ahora, a estas preguntas puede que sea excesivo para este blog de aprendices a maestros/as, al menos aprovechemos la ocasión para aplicar lo estudiado. Por eso, hoy les he propuesto que utilicen lo trabajado en el marco del modelo conductista del condicionamiento clásico para ayudar a que nuestros futuros/as alumnos/as no escriban el aula con J. Les animo a ejercer de liberadores de la escuela, a excarcelar a los/as escolares con sus propuestas. Ánimo.

martes, 4 de octubre de 2011

QUE LA ESCUELA ENTRE EN NUESTRO AULA

Más allá de que podamos utilizar el condicionamiento clásico (recuerden lo que hemos estudiado sobre el del perro de Paulov) para generar un ambiente positivo, hoy les he planteado el reto de hacer de nuestra clase un espacio en el que la escuela se visualice. Somos aprendices de maestros/as y por lo tanto lo más coherente sería que el lugar en el que nos estamos formando oliese a escuela, que se hicieran presente algunos de los elementos que definen el lugar donde vamos a ejercer como docentes. Es por ello que les animo a reflejar a través de sus propuestas escritas o visuales posibles signos (imágenes, frases, objetos, materiales, etc...) de que la escuela se ha hecho un hueco en nuestra clase. Para que como en el Principito, nuestro aula no sea cualquier aula, sino el lugar donde los aprendices de maestr@s se encuentran para preguntarse, conocerse y soñar.

Aquí les ofrezco, por si les sirve de inspiración, un precioso trozo de esta obra que todo/a maestro/a debiera leer, al menos, una vez al año.

EL PRINCIPITO

-Sabes...? Sólo se conocen las cosas que se domestican-afirmó el zorro. Los hombres carecen ya de tiempo. Compran a los mercaderes cosas ya hechas. Y... como no existen mercaderes de amigos, es muy simple, los hombres ya no tienen amigos. Si realmente deseas un amigo, domestícame!

-Y... qué es lo que debo hacer?-preguntó el principito.

-Debes tener suficiente paciencia-respondió el zorro- En un principio, te sentarás a cierta distancia, algo lejos de mi sobre la hierba. Yo te miraré de reojo y tú no dirás nada. La palabra suele ser fuente de malentendidos. Cada día podrás sentarte un poco más cerca.

Al otro día el principito volvió:

-Lo mejor es venir siempre a la misma hora-dijo el zorro- Si sé que vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres. A medida que se acerque la hora más feliz me sentiré. A las cuatro estaré agitado e inquieto; comenzaré a descubrir el precio de la felicidad! En cambio, si vienes a distintas horas, no sabré nunca en qué momento preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

-Qué son los ritos?-preguntó el principito.

-Se trata también de algo bastante olvidado-contestó el zorro- Es aquéllo que hace que un día se diferencie de los demás, una hora de las otras horas. Te daré un ejemplo. Entre los cazadores hay un rito. Todos los jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Para mí el jueves es un maravilloso día, ya que paseo hasta la viña. Si los cazadores no tuvieran un día fijo para su baile, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.

Fue así como el principito domesticó al zorro.