jueves, 17 de noviembre de 2011

EL APRENDIZAJE MÁS IMPORTANTE DE MI VIDA


Estimados/as alumnos/as: con retraso sobre lo comprometido, de nuevo retomo el contacto con todos/as ustedes para abrirles la posibilidad de seguir compartiendo experiencias, reflexiones, interrogantes que van más allá de lo trabajado en clase. Hace unos días, antes de que iniciásemos la ronda de entrevistas evaluativas (sobre las que he de decir que, en términos generales, estoy satisfecho), tratamos en clase el concepto de aprendizaje; aspecto este central de la asignatura y de la tarea docente. Les insistí que los que trabajamos en la educación perdemos de vista a veces que lo nuclear de nuestra función es precisamente lo más evidente: si un niño/a viene a la escuela a aprender, la misión de un maestro/a es ayudar a un alumno/a a APRENDER. Es decir, de nada sirve que enseñemos si el alumnado no aprende. Parece obvio pero, como nos indica El Principito, "lo esencial pasa desapercibido a los ojos", y así obsesionados con el curriculum, el libro texto, y toda las distracciones administrativo-burocráticas y demás liturgias escolares, nos olvidamos que la escuela y lo que hacemos los docentes en ella, sólo tienen sentido si ese maravilloso milagro que supone el aprendizaje humano ocurre, no sólo como incidente o accidente, sino como intención y procreación. Porque cuando un/a niño/ aprende se da vida, y, por tanto, se desarrolla y crece como persona. Por eso siempre he pensado que un/a buen/a maestro/a es como un/a buen cocinero/a que con sus platos alimenta, y no sólo "echa de comer".
De ahí que hayamos trabajado una serie de principios, a modo de mandamientos, que lo que pretenden es tener una referencia de cómo ayudar a que los aprendizajes que provoquemos sean más humanos y por tanto, humanicen.
Pero para entender cuándo un aprendizaje humaniza lo mejor es ir a nuestra propia biografía, así que les propongo que de entre todas sus experiencias vitales seleccionen aquella que consideren sea el aprendizaje más importante de su vida. Si estiman que la seleccionada es muy personal, busquen otra que siendo significativa pueda ser compartida públicamente. Si las analizan se darán cuenta qué es lo que las hacen importantes, y por tanto, más humanas. ¿Cuál es la materia prima de la que están hechos estos aprendizajes para que tengan esta relevancia vital? Investiguen, comparen y si lo encuentran, disfruten con este aprendizaje. Les animo a ello. Un saludo de su profe. ANTONIO RODRÍGUEZ

lunes, 24 de octubre de 2011

RECONOCIMIENTO SIMBÓLICO AL MAESTRAPASIONAL


Tal y como les propuse hoy en clase, aprovechemos este espacio para compartir ideas de cómo podríamos realizar un pequeño acto simbólico de reconocimiento a los/as maestros/as pasionales con los que celebraremos el acto del 23/11 dentro de la semana de la Facultad de Educación. Vamos a poner en juego nuestra creatividad y pensemos: ¿cómo hacer para que se visualice públicamente la relevancia de ser un/a maestro/a pasional? ¿De qué manera celebrar la importante labor que realiza un/a maestro/a pasional? Busquemos símbolos, gestos, o lo que se nos ocurra (aunque sea loco) para hacer explícito nuestra valoración, y por qué no, nuestro compromiso con ese perfil docente que estamos intentando conocer para posteriormente asumir. Ustedes dirán. A ser originales.

domingo, 23 de octubre de 2011

DIFERENCIA ENTRE CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA


Estimados/as Aprendices de Maestros/as: No, no me había olvidado. Lo que ocurrió es que lo urgente desplazó a lo importante, y esto hizo que me entretuviese en algo distinto a nuestro viaje de descubrimiento compartido que supone el proceso de aprendizaje que, en parte, estamos comunicando a través de este medio virtual. Pues bien, recordarán que el otro día, en la clase donde explicamos el Enfoque Cognitivista, diferenciamos entre Información y Conocimiento; y que con motivo de esta comparación introducimos un tercer concepto situado en un nivel superior de desarrollo de los dos anteriores. Nos referimos a la SABIDURÍA. Aquí les brindo una nueva oportunidad para profundizar en esta aventura en la que nos hemos embarcado. Compartan con todos/as nosotros/as que es la sabiduría. Para que no digan, les ofrezco tres pistas. La primera, sabiduría tiene que ver con "saborear". La segunda, les adjunto un texto que mucho no, muchísimo, tiene que ver con este concepto:

VIAJE A LA DIVINIDAD

Si has sentido que algo en ti quiere despertar. Si este mundo no es como percibes en tu interior. Si algo te impulsa a cambiar, ten presente que aquello que reconozcas en tu fuero más interno, te empujará a vivir acorde con aquello que sientas como verdad. Eso conlleva una responsabilidad, aunque bello es el camino. Estas letras tan sólo son una herramienta más, pero para llegar a la experiencia de la verdad que te hace libre, no ha de haber apego a ninguna idea. Toda creencia mental o espiritual, colabora con determinado momento del proceso, pero ha de ser trascendida y eliminar la identificación con ella. Toda verdad que se necesite exponer, toda verdad con la que hay apego, toda verdad que se intente imponer, pertenece a la mente o al ser. Cuando se fluye con la experiencia de la verdad, esta experiencia es liberadora en tal magnitud, que no se pertenece ni hay identificación con nada, y la fluidez con esa “Nada” es “Todo”. Lo más profundo para compartir no son las palabras sino el silencio, hasta que llegue tu propia experiencia, es lo más profundo que se puede transmitir. Simple pero profundamente VIVE. Hay tanto por experimentar…

¡¡VIVE!! ¡¡AMA!! ¡¡SONRIE!! ¡¡PROYECTA PAZ!! ¡¡SE FELIZ!!

¡¡¡VIVE!!!
Y tercero, quién mejor para decirles lo que es la sabiduría que un sabio. Vayan a los garajes del rectorado y pregunten por Miguel Ángel. Es el responsable del parque móvil de la universidad, es un sabio y es el autor del texto anterior. Díganle que van de parte mía y pregúntenle a el, a ver que les dice.
Con todo ello pongan en común en este espacio qué han sacado en conclusión sobre este concepto. Ánimo, a investigar, a descubrir y a aprender. Saludos de su profe de Psicología de la Educación.

lunes, 10 de octubre de 2011

¿CÓMO BORRAR LA J DEL AULA?


¿Por qué algunos/as alumnos/as escriben aula con J? ¿Cómo llegan a representar el lugar donde aprenden como una jaula o una cárcel? ¿Qué les habrá ocurrido para que terminen vivenciando un espacio que debiera ser positivo y satisfactorio, como un sitio aversivo? Pues bien, como responder, por ahora, a estas preguntas puede que sea excesivo para este blog de aprendices a maestros/as, al menos aprovechemos la ocasión para aplicar lo estudiado. Por eso, hoy les he propuesto que utilicen lo trabajado en el marco del modelo conductista del condicionamiento clásico para ayudar a que nuestros futuros/as alumnos/as no escriban el aula con J. Les animo a ejercer de liberadores de la escuela, a excarcelar a los/as escolares con sus propuestas. Ánimo.

martes, 4 de octubre de 2011

QUE LA ESCUELA ENTRE EN NUESTRO AULA

Más allá de que podamos utilizar el condicionamiento clásico (recuerden lo que hemos estudiado sobre el del perro de Paulov) para generar un ambiente positivo, hoy les he planteado el reto de hacer de nuestra clase un espacio en el que la escuela se visualice. Somos aprendices de maestros/as y por lo tanto lo más coherente sería que el lugar en el que nos estamos formando oliese a escuela, que se hicieran presente algunos de los elementos que definen el lugar donde vamos a ejercer como docentes. Es por ello que les animo a reflejar a través de sus propuestas escritas o visuales posibles signos (imágenes, frases, objetos, materiales, etc...) de que la escuela se ha hecho un hueco en nuestra clase. Para que como en el Principito, nuestro aula no sea cualquier aula, sino el lugar donde los aprendices de maestr@s se encuentran para preguntarse, conocerse y soñar.

Aquí les ofrezco, por si les sirve de inspiración, un precioso trozo de esta obra que todo/a maestro/a debiera leer, al menos, una vez al año.

EL PRINCIPITO

-Sabes...? Sólo se conocen las cosas que se domestican-afirmó el zorro. Los hombres carecen ya de tiempo. Compran a los mercaderes cosas ya hechas. Y... como no existen mercaderes de amigos, es muy simple, los hombres ya no tienen amigos. Si realmente deseas un amigo, domestícame!

-Y... qué es lo que debo hacer?-preguntó el principito.

-Debes tener suficiente paciencia-respondió el zorro- En un principio, te sentarás a cierta distancia, algo lejos de mi sobre la hierba. Yo te miraré de reojo y tú no dirás nada. La palabra suele ser fuente de malentendidos. Cada día podrás sentarte un poco más cerca.

Al otro día el principito volvió:

-Lo mejor es venir siempre a la misma hora-dijo el zorro- Si sé que vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres. A medida que se acerque la hora más feliz me sentiré. A las cuatro estaré agitado e inquieto; comenzaré a descubrir el precio de la felicidad! En cambio, si vienes a distintas horas, no sabré nunca en qué momento preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

-Qué son los ritos?-preguntó el principito.

-Se trata también de algo bastante olvidado-contestó el zorro- Es aquéllo que hace que un día se diferencie de los demás, una hora de las otras horas. Te daré un ejemplo. Entre los cazadores hay un rito. Todos los jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Para mí el jueves es un maravilloso día, ya que paseo hasta la viña. Si los cazadores no tuvieran un día fijo para su baile, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.

Fue así como el principito domesticó al zorro.

martes, 27 de septiembre de 2011

EL ENIGMA DE LA CREATIVIDAD


Recuerden: "El significado de la creatividad está en su significante? CREA VIDA EN TI, CREA TU VIDA, pero no se olviden que tiene que ser con "D", con "d" de... Comparte con todos/as nosotros/as cómo van a "crear vida" en ustedes con "D". Para inspirarse les adjunto el cuento sobre el secreto de la eternidad.

Hace mucho, mucho tiempo, al principio de la creación, a todos los hombres y mujeres se nos había otorgado el don de la divinidad, éramos, como el resto de los dioses del universo, seres eternos, con todos los privilegios que ello conlleva (pero también con todas sus limitaciones) Pero según cuenta esta tradición, una de las tres deidades que constituyen la divinidad superior, el dios Brahma, el creador, una vez que constató que no hacíamos buen eso de esa facultad, decidió retirárnosla. Y así lo hizo, nos retiró el don de la divinidad y nos rebajó a seres mortales. Pero se le planteó un dilema: ¿dónde esconder el don de la divinidad para evitar que la humanidad volviese a poseerlo? Pensó ¿En una alta montaña? ¿En un profundo y oscuro océano? ¿En un recóndito confín de una lejana galaxia del universo? Todos los lugares, por muy distantes que fuesen, les parecían accesibles, porque sabía con certeza que, en su afán de perfección, las personas buscarían la facultad restada en todos los sitios inimaginables. Así pues, tras mucho pensar y cavilar, dice la antigua leyenda que encontró el lugar perfecto donde ocultarlo porque le ofrecía la garantía absoluta de que nunca los hombres y mujeres buscarían en ese lugar.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿CUÁL ES TU ÍTACA?


Estimados/as alumnos/as: hoy en clase hemos reflexionado sobre cuestiones relacionadas con el concepto de felicidad desde la perspectiva humanista. Hemos asumido que la persona contiene la competencia para viajar hacia el pasado y el futuro. Descubrimos que cada uno es su propio genio de la lámpara y que está en nuestro propio YO la capacidad para hacer realidad nuestros sueños . Que lo importante no es tanto llegar como "ir llegando", porque parafraseando al poeta palmero Luis Cobiella, llegar no es ni un momento ni un lugar, sino "ir contigo, llegando o sin llegar". Navegamos en la vida, por tanto, en búsqueda de nuestra isla desconocida, que dirá Saramago. Les he sugerido que lean el poema de Kavafis "ÍTACA" para que desde lo conversado en clase cada uno/a defina su propia Ítaca. Aquí va el poema, espero sus comentarios vitales. Un saludo de su profe. ANTONIO RODRÍGUEZ

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Poseidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Poseidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

domingo, 18 de septiembre de 2011

TU PRIMERA VEZ


El pasado 12 de septiembre fue uno de esos días en los que ocurren acontecimientos marcados por la condición de "primera vez". Fue un día especial porque aconteció la primera vez como alumnos/as universitarios/as y con ello se acumularon varias "primeras veces": alumnado de la Facultad de Educación, de 1º del Grado de Primaria, del aula A1.3.08, de una mesa y una silla en particular. A las 9 de la mañana tuvieron la experiencia de primera vez en una asignatura cuyo nombre ni si quiera el profesor recordaba, y partir de ahí se sucedieron las primeras veces de las siguientes asignaturas. Pero sobre todas esas primeras veces me gustaría que subrayasen una que a mi juicio tiene un valor particular. Fue su primera vez como APRENDICES DE MAESTROS Y MAESTRAS, una condición especial porque les sitúa ante el hito vital de iniciar un proceso formativo marcado por la misión casi sagrada de ayudar a aprender a otras personas, de facilitar ese maravilloso milagro que entiendo es el aprendizaje. Como les dije, ustedes no son cualquier universitario/a, son los que han elegido (recuerden que ustedes han decidido estar donde están) convertirse en maestros/as de educación primaria, y con ello han establecido un pacto para hacer progresar nuestra humanidad.
Por tanto, se trata de una primera vez muy especial, dentro de un conjunto de primeras veces también muy especiales. Por eso les solicité como ejercicio vivencial que hicieran algo ese día que ayudase a grabar en su memoria emocional este acontecimiento tan relevante. Cada uno/a de ustedes, a través de los comentarios a esta entrada, pueden poner en común qué han hecho para subrayar vitalmente esta PRIMERA VEZ.
Como regalo que les ayude a inspirarse les ofrezco este precioso cuento que les incita a reflexionar sobre cuál es el "único y verdadero tiempo vivido"

“EL BUSCADOR” (JORGE BUCAY)

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...

Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra.

Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Había aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo. Así que lo dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó, a lo lejos, Kammir, Un poco antes de llegar al pueblo, le llamó mucho la atención una colina a la derecha del sendero. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores. La rodeaba por completo una especie de pequeña valla de madera lustrada.

Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.

De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en aquél lugar.

El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel paraíso multicolor.

Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción sobre una de las piedras: Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida.

Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel lugar.

Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía: Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas

El buscador se sintió terriblemente conmocionado.

Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.

Una por una, empezó a leer las lápidas.

Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto. Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años...

Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó.

Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

-No, por ningún familiar —dijo el buscador—. ¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?

El anciano sonrió y dijo:

- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...:

“Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

A la izquierda, qué fue lo disfrutado.

A la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.

Conoció a su novia y se enamoró de ella.

¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?

¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media...?

Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso...

¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?

¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo...?

¿Y la boda de los amigos?

¿Y el viaje más deseado

¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?

¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?

¿Horas? ¿Días?

Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos... Cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta

y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba.

Porque ese es para nosotros el único y verdadero TIEMPO VIVIDO".

COMENZANDO


Empezamos un trayecto formativo como aprendices de docentes. Nuevas personas con nuevos sentidos, pero convocados por el mismo deseo de abrirse y encontrarse con su ser maestro/a. Este espacio virtual de comunicación se ofrece en el interés de construir colectivamente un diario donde se recojan las vivencias, experiencias, reflexiones, y todo aquello que se produzca en nuestro andar juntos durante este proceso formativo.

Por tanto, te animo querido/a alumno/a a expresar tu “ser en camino” para “ir llegando” a través de este espacio comunitario de intercambio. Exprésate hasta donde consideres, al nivel de profundidad que quieras llegar. Libertad y Creatividad van juntas, hazlas tuyas y ponte a escribir.